lunes, 18 de mayo de 2015

Breve descripción de una excursión en familia, o como reencontrarse sin una desgracia de por medio

He de confesar que el día antes tuve un repentino ataque de nostalgia y os solté lo de las fotos con alma, quizás no quería desprenderme de la imagen que guardo en mi retina de todos vosotros.
La idea de quedar,  que conste que no fue mía, aunque siempre lo quise, fue Eva  quien me dijo que consultara si era posible quedar a medio camino de todos, y así fue como ayer con menos gente de lo que deseáramos tuvimos un reencuentro que puede ser el punto de partida de muchos más que vendrán.
Contaría muchas cosas pero solo os voy a decir lo que pasó ayer, el día acompaño desde primeras horas, ni frío ni calor, lo ideal para caminar, así fue como después de localizar el sitio de reunión y después de los efusivos saludos, comenzamos a recorrer los cuatro kilómetros que nos separaban del lugar donde íbamos a comer.
La ruta ya dije que era muy sencilla, sin ninguna dificultad, lo propicio para que unos y otros fuésemos charlando, recordando cosas, o incluso conociéndose. Los niños corriendo, el perro lanzándose al agua, y así pasito a paso conseguimos llegar a Boca del asno, lugar de recreo en plan merendero con mesas y bancos donde mucha gente acude los fines de semana a pasar el día.
Nosotros preferimos de primeras echar el mantel al suelo y sin mucho titubeo a eso de las dos de la tarde ya estábamos comiendo, el chorizo de ciervo que llevo Pili y Eduardo de lujo, la empanada de Eva también.
Después un café en el chiringuito que allí existe, mientras las pequeñas de Eva y Cati se iban al río a bañarse, Paula, Nora y Mara cuando yo fui a verlas estaban intentando cruzar a la otra orilla, que no se como podían aguantar el agua tan fría. Roberto estaba con Rocky, y fue el perro el que se encargó de mojarlas del todo corriendo hacia ellas por el agua en cuanto le soltó.
El café dio mucho de sí, conseguimos rellenar el árbol genealógico de la familia Maroto, a falta de algunos miembros que se nos escapan al recuerdo.
Sobre las 16:15 pusimos rumbo de vuelta al punto de partida,  porque si queríamos volver a casa había que ir hasta los coches. la vuelta para no repetirnos la hicimos por la otra orilla, un poco más escarpada pero también fácil de andar. Y llegamos donde a primeras horas de la mañana nos encontramos  y si entonces fue un saludo ahora tocaba despedida, no sin antes quedar en volver antes de que pasen otros veinte años.
Toca hacer balance del día,, calificarlo de extraordinario, sensaciones todas positivas, mucho tiempo hacía que no nos veíamos pero en diez minutos era como si acabáramos de vernos el fin de semana pasado.
Espero que la próxima podamos acudir muchos más y como lo que no puede faltar son fotos para recuerdo de todos, aquí os dejo el enlace con unas pocas.
Ha sido un verdadero placer pasar este tiempo con tod@s ...repetiremos seguro

Las fotos aquí:  fotos

3 comentarios:

  1. Para mi tambien fue un dia inolvidable y espero que sea el primero de muchos mas encuentros

    ResponderEliminar
  2. Para mi tambien fue un dia inolvidable y espero que sea el primero de muchos mas encuentros

    ResponderEliminar
  3. Para mi tambien fue un dia inolvidable y espero que sea el primero de muchos mas encuentros

    ResponderEliminar